El Torcal, a 40 minutos en coche desde Málaga, ofrece el paisaje más peculiar de la provincia. Las rocas erosionadas parecen pilas de platos, estatuas antiguas y escenarios de ciencia ficción. A principios de año, densas nieblas se arremolinan en las laderas superiores, lo que acentúa aún más la atmósfera fantasmal. Después de rodar esta escena, vi a una cabra montesa y a su cría abriéndose paso entre los riscos.



